País Pelota
Y los pingüinos volvieron a sus aulas después de su lucha
por una educación más igualitaria y próspera para todos.
No cabe duda que fue un buen presagio para las demás organizaciones
sociales y para que el gobierno se ponga las pilas en temas
en los que hace rato se deberían haber renovado.
Pero empezó el mundial y todo se olvidó.
La pelota distrae a los pelotas, mientras
le pasan el gol por debajo de las piernas.
Todo el día y a cada rato, y más encima soportar
la voz de Carcuro que en cada partido inventa una frase nueva
y para el bronce. No me interesa “la pasión de multitudes” de la que
muchos hablan, y que hace que el mundo entero esté pendiente de
Ronaldinho o Beckham. Como será, que hasta en Occidente pararon
la guerra por este mes. Y después se quejan de que el país no avanza.
Pueda que sea poco tolerante frente a cosas que
no sean de mi gusto, pero es que mi filosofía de
vida trata de estar de acuerdo con lo que realmente
importa; el hambre, la paz, el desarrollo de una nación,
y lo demás a la mierda, o por último, dejarlo para después, o
¿cuántos dólares creen que se invierte para hacer un Mundial...?
Ahora los dejo porque empezó el partido.
Felipe Muñoz
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